miércoles, 13 de julio de 2011

Beneficios de la Flor de Jamaica




La flor de Jamaica ofrece muchos beneficios reconocidos como terapéuticos para la salud. Se encuentra entre los alimentos particularmente reconocidos para la salud, siendo denominados funcionales o nutracéuticos aportando beneficios comprobados científicamente para la salud de todos.

La flor de Jamaica tiene antioxidantes importantes. Es un muy potente diurético y al mismo tiempo es desintoxicante porque ayuda a aumentar la cantidad de orina que el organismo expulsa. De esta forma gracias a la flor de Jamaica podemos hacer una buena limpieza en el interior de nuestro cuerpo, eliminando toxinas, el exceso de agua del cuerpo, y siendo al mismo tiempo beneficiosa para la disminución de peso.

La flor de Jamaica también aporta beneficios al disminuir la hipertensión y ayudándonos contra el colesterol malo y los triglicéridos. Según estudios realizados han demostrado el 100% de efectividad del agua de la flor de Jamaica en la prevención de la hipertensión. También ha disminuido el colesterol “malo” hasta en un 35%, los triglicéridos en un 19%; siendo que en realidad las personas que fueron partícipes de los estudios, tenían niveles muy altos de estos lípidos.

Aparte la flor de Jamaica tiene la cualidad de presentar muchas aplicaciones como por ejemplo cálculos císticos, cálculos renales y dolor de riñones, disentería, disminución de las defensas del organismo, dolor de estómago, estreñimiento, fiebre, inflamación en las encías, en los malestares que provoca la resaca, tos; en todos los casos presentando muy buenos resultados.

También puede decirse que la flor de Jamaica tiene efectos antiespasmódicos, antihelmínticos (versus teniasis) y también antibacteriales, al mismo tiempo que reduce la viscosidad de la sangre y estimula el movimiento del intestino.

Tomado de encrecimiento el 13 de julio de 2011
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sábado, 18 de junio de 2011

Las grasas son necesarias, elige los alimentos que tienen las mejores




En los estudios se muestra que la gente que mantiene un diario sobre sus alimentos pierde el doble de peso que quienes no lo hacen.

Sin embargo, sugiero que no te enfrasques demasiado en las cifras y en tratar de alcanzar tus objetivos todos los días. El consumo de calorías, grasas, carbohidratos y proteínas fluctúa de forma natural dependiendo de tu actividad diaria, el ciclo menstrual, los eventos sociales e incluso tus compromisos.

Para perder peso es importante limitar la grasa ya que tiene más del doble de calorías que los carbohidratos y las proteínas. Limitar el azúcar y los carbohidratos refinados (en alimentos procesados) también es importante, tanto para perder peso como para la salud en general, así que esto es más importante que contar los carbohidratos.

Obtener cantidades adecuadas de proteína es esencial para mantener delgada la masa del cuerpo y ayudar a controlar el hambre. En lugar de contar los gramos de proteína, yo preferiría ver que te sirves cantidades pequeñas o moderadas de proteína saludable (carne magra, productos lácteos bajos en grasa, leguminosas, nueces y semillas) en la mayoría de tus comidas.

En cuanto a tu pregunta en específico, la gama de porcentaje de grasas sugerida para una salud óptima es entre el 20 y 25 por ciento. Y aunque puedes consumir cantidades menores para perder peso, no es una buena idea hacerlo durante un tiempo prolongado.

La grasa es esencial para la absorción de importantes nutrientes solubles en grasa, como las vitaminas D, A, K y E, que ayudan a proteger tu visión, al funcionamiento adecuado de tu sistema inmunológico y mantienen los huesos saludables.

La grasa también se usa para fabricar hormonas en el cuerpo: es parte de una membrana que alinea cada célula de tu organismo, y forma una cubierta que rodea cada neurona permitiendo que se comuniquen de manera efectiva.

Escoger grasas saludables en porciones controladas es esencial para una dieta balanceada. Las mejores opciones son las grasas no saturadas, como las del pescado, aceite de oliva, aguacate, nueces y semillas.

Para perder peso, es esencial cuidar el tamaño de las porciones, por lo que recomiendo a mis pacientes que siempre midan las raciones de grasa cuando sea posible si están intentando perder peso. Es muy difícil calcular una cucharada de aceite de olivo o dos cucharadas de nueces. Aquí presento unas ideas para incluir en tu dieta grasa saludable de manera regular.

1. Para desayunar, espolvorea dos cucharadas de nueces o semillas machacadas en un yogurt bajo en grasa o sin grasa con fruta fresca.

2. Como almuerzo, agrega un cuarto de aguacate rebanado a un sándwich de pavo en pan de grano completo con lechuga romana y jitomate.

3. Cocina vegetales con unas cuantas cucharadas de aceite de olivo o haz tu propio aderezo casero con una cucharada de este aceite (o aceite de linaza, otra grasa saludable), dos cucharadas de vinagre y un poco de mostaza de dijón. (Nota. Es particularmente importante comer vegetales con un poco de grasa, ya que son una excelente fuente de diversas vitaminas solubles en grasa).

Para calcular el número de gramos de grasa que necesitarás comer para completar el 25% del total de calorías (esto es lo que recomiendo a mis pacientes), haz lo siguiente:

1. Multiplica tu meta de calorías diarias por 0.25

2. Divide el número entre 9

3. Esto equivale a tu mínimo total diario de gramos de grasa

Nuevamente, no tienes que llegar a este número todos los días, pero trata de que sea un promedio durante el transcurso de una semana si tu meta es perder peso.

Tomado de CNN México el 18 de junio de 2011
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sábado, 14 de mayo de 2011

Recomendaciones para la vejez

FACULTADES MENTALES
Demasiadas veces se relaciona la madurez con la pérdida de facultades mentales. Pero especialistas en el funcionamiento del cerebro como Tony Buzan aseguran que no tiene por qué ser así. Las pruebas de coeficiente intelectual que comparan el rendimiento de mayores y jóvenes suelen dar una puntuación más alta a estos últimos por una simple cuestión de entrenamiento: los estudiantes están más habituados a resolver pruebas de este tipo que los que dejaron la escuela o la universidad hace varias décadas. Sí es cierto que un cerebro joven tiende a resolver los ejercicios con más rapidez que uno adulto. Pero eso no es necesariamente negativo, ya que la lentitud está motivada por una experiencia que ha enseñado a la persona a filtrar más posibilidades antes de llegar a una respuesta.

A partir de cierta edad, sin embargo, un cerebro apelmazado por una actividad sedentaria, con muchas horas frente al televisor, empieza a ralentizarse y a tener problemas de memoria. Así como a los pacientes con una larga hospitalización les cuesta volver a caminar, porque han perdido tono muscular, también las facultades intelectuales requieren un entrenamiento diario. Para lograrlo, vamos a cuidar de nuestro centro de operaciones con un plan de antiaging.

Las monjas de Mankato “Una mente perezosa es el taller del diablo” (Proverbios) En su manual Tu cerebro más joven, Tony Buzan pone como ejemplo de longevidad intelectual una comunidad de monjas de un recóndito lugar de Minnesota (EE UU) llamado Mankato. Desde hace tiempo interesa a los investigadores del envejecimiento cerebral, ya que muchas de estas mujeres superan los 90 años y hay una cuantas centenarias, la mayor parte de ellas con una asombrosa agilidad mental. Una monja de esta comunidad, Marcella Zachman, fue portada de la revista Life porque impartió clases hasta los 97 años. Otra hermana, Mary Esther Boor, no se jubiló de su trabajo hasta los 99 años.

El profesor David Snowdon, de la Universidad de Kentucky, investigó por qué entre estas mujeres hay un índice de demencia senil y otras enfermedades mentales muy inferior a la media. La respuesta es que las monjas de Mankato hacen todo lo posible para mantener la mente ocupada en su vida cotidiana. Compiten en concursos, resuelven pasatiempos y mantienen debates, además de escribir en sus publicaciones, dirigir seminarios y dar clases. Según Snowdon, el estímulo diario revitaliza los conectores del cerebro, que tienden a atrofiarse con la edad, haciendo que se ramifiquen y creen nuevos vínculos.

Estudiosos del cerebro humano han demostrado que la red neuronal del cerebro nunca es la misma, ya que, dependiendo de nuestra actividad, fortalecemos unas conexiones a la vez que debilitamos otras. Cada experiencia enciende su propio patrón de neuronas, por lo que el mapa cerebral cambia sin cesar. Ésa es la buena noticia: puesto que el buen estado de los circuitos del cerebro depende de lo que hacemos con él, podemos evitar la pérdida de facultades mentales tonificando nuestra materia gris con retos y estímulos de calidad.

La regla de las 10.000 horas “Lleva mucho tiempo llegar a ser joven” (Pablo Picasso) En un libro del que se ha hablado mucho recientemente, Fueras de serie, Malcolm Gladwell postula la regla de las 10.000 horas. Según las estadísticas recogidas por el autor, es el tiempo que necesita aplicarse a una misma actividad cualquier persona para alcanzar la maestría. Contrariamente a lo que se cree, el cerebro de un genio no es diferente del de alguien común y corriente, tal como se comprobó en la disección del de Einstein. Todos tenemos más talento para unas disciplinas que para otras, pero lo que distingue a la persona brillante del resto son esas 10.000 horas que ha dedicado a una misma cosa, sea el violín, la informática o la gestión de un negocio.

Esta regla también se aplica al rendimiento del cerebro. Según los neurólogos, cuando lo mantenemos ocupado a través de la lectura, la creación artística o el juego, aumenta la llamada memoria automática, que es la que nos permite hacer cosas sin pensar en ellas. Es el caso del ajedrecista que, en los primeros compases de la partida, mueve sus piezas sin tener que cavilar. O el de un pianista de nivel que interpreta una compleja partitura mientras habla con alguien. Su esfuerzo y constancia les han procurado un seguro de vida para sus facultades intelectuales, que operan incluso sin que intervenga la conciencia.

Algunos ejemplos de que la agilidad mental no está reñida con la edad fueron Miguel Ángel, que dio luz a sus mejores obras de los 60 a los 89 años, hasta su último día de vida. Goethe terminó su obra maestra Fausto a los 82 años. Y un escritor más cercano a nosotros, José Saramago, mantenía a los 87 años una más que envidiable actividad literaria. Su secreto tiene dos ingredientes básicos: trabajo e ilusión.

Las 7 claves de un cerebro joven “Envejecer es un mal vicio que no se pueden permitir los que andan muy ocupados” (André Maurois) Como no todo el mundo tiene tiempo o ganas de escribir novelas o de tocar el violín, vamos a ver las claves para mantener el cerebro joven a cualquier edad. Según el divulgador William Speed, hay siete cosas que todo el mundo debería hacer para que su centro de operaciones no vea menguado su rendimiento:

1. Ejercicio. Según los especialistas en terapias antiaging, el mejor tonificador del cerebro son las zapatillas de deporte, ya que mejora el ritmo cardiaco y, por tanto, la circulación de la sangre. Un cerebro bien irrigado mantiene en buen estado las conexiones entre las neuronas, que son esenciales para el pensamiento. Por tanto, el ejercicio suave suministra más sangre y oxígeno a nuestro tejido cerebral, evitando que se deteriore. 2. Buena alimentación. El consumo de alimentos ricos en antioxidantes –frutas y verduras, legumbres, frutos secos, té verde– no sólo ayuda a prevenir el cáncer, sino que neutraliza los temidos radicales libres que envejecen el cerebro. Una dieta demasiado grasa, además, puede derivar en presión arterial alta, diabetes, obesidad o colesterol, los cuales dificultan el riego sanguíneo también en el cerebro. 3. Aprender siempre. Aunque nuestra materia gris empieza a envejecer a los 30 años, un aprendizaje constante permite mantener la agilidad. Para ello debemos procurar a la mente ejercicios y nuevos desafíos. 4. Mantener la calma. Jeansok Kim, un investigador de la Universidad de Washington, asegura "que el estrés puede dañar los procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria". En especial, el estrés crónico debilita la región del cerebro denominada hipocampo, donde se forma y consolida la memoria. 5. Dormir suficiente. Un estudio llevado a cabo en Harvard con estudiantes de matemáticas demostró que un buen descanso nocturno duplicaba la capacidad de los participantes para resolver problemas planteados el día antes. Esto se debe a que, mientras dormimos, el cerebro se mantiene activo y tiene tiempo de sintetizar lo que ha aprendido con anterioridad. La expresión “voy a consultarlo con la almohada” tiene, por tanto, mucho sentido. 6. Reír. El humor estimula la generación de dopamina, una hormona y neurotransmisor que nos hace “sentir bien”. La risa nos ayuda a relativizar nuestras preocupaciones, con lo que evitamos que nuestra mente se ancle. 7. Aprovechar la experiencia. Lo bueno de hacerse mayor es que atesoramos un archivo con millones de situaciones que nos proporcionan criterio.

Esta información podemos aprovecharla para afrontar problemas –nuestros o de otras personas– para los que una persona joven no está preparada. Juegos para el cerebro. “Los seres humanos no dejan de jugar porque envejecen; envejecen porque dejan de jugar” (Oliver Wendell Holmes). En las farmacias se venden sofisticados complementos vitamínicos para nutrir nuestro músculo pensante, y las tiendas de productos naturales recomiendan ginseng para la vitalidad y gingko biloba para reforzar la memoria. Sin embargo, la mayoría de especialistas coinciden en que el juego es el protector número uno de las facultades mentales.

La terapeuta Amber Hensley aconseja incorporar a nuestra rutina diaria alguna de estas actividades para mantener bien lubricada nuestra red neuronal: • Juegos de mesa como el ajedrez, las damas, el dominó o las cartas, incluyendo los solitarios. • Puzzles, mecanos y otros juegos de construcción. • Crucigramas, sudokus o cualquier pasatiempo. Para los que se aburren con esta clase de pasatiempos, aprender un idioma es una excelente manera de engrasar todos nuestros circuitos cerebrales, ya que implica ejercitar la memoria, entender nuevas estructuras y sintetizar reglas gramaticales.

Por supuesto, dos actividades como leer y escribir también resultan una gimnasia mental de primer orden, al igual que aprender a tocar algún instrumento musical. Una actitud optimista será el complemento imprescindible para que nuestro cerebro sea un generador de creatividad en lugar de un pozo de lamentos. Alimentar la curiosidad y celebrar cada día que pasamos en el mundo es todo lo que hace falta para no retirarnos nunca del lado soleado de la vida.

Como reza un proverbio irlandés, “nunca lamentes que te estás haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado este privilegio”.

Para mantener la mente fresca. 1. Libros – ‘Tu cerebro más joven’, Tony Buzan (Urano). – ‘Fueras de serie’, Malcolm Gladwell (Taurus). 2. Películas – ‘Ahora o nunca’, Rob Reiner (Warner Home). – ‘Space cowboys’, Clint Eastwood (Warner Home). 3. Discos – ‘At my age’, Nick Lowe (Proper Records). – ‘Buena Vista Social Club’, Ry Coder (World Circuit).

“La única forma de mantenerse joven mentalmente es no dejar nunca de jugar. Independientemente de la edad, debemos vivir como si estuviéramos poniendo a prueba el mundo, es decir, seguir siendo niños. Cuando observamos a grandes artistas como Matisse, Picasso o Miró, entendemos que en esencia continuaron haciendo lo mismo que en su infancia: jugar, divertirse, ponerse nuevos retos.

Mantener la ilusión cada día y no renunciar a los valores de la infancia es el elixir de la juventud. También para el cerebro, pues en cuanto empiezas a pensar como un viejo ya has perdido la batalla. Por eso es bueno que los abuelos estén cerca de sus nietos y les vean jugar e imaginar. Los niños son nuestros mejores maestros” (Gerard Rosés, pintor).

"Nada en esta vida es producto de la coincidencia o de la casualidad, lo que hagamos en este mundo, mientras la materia del cuerpo tenga vida, tendrá repercusiones en la eternidad de nuestro espíritu."

escrito por: Clara Inés Zapata Rodríguez

Salud natural:Homeopatía, Naturismo,Movimiento



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martes, 12 de abril de 2011

La diferencia entre creerse una estrella y ser una de ellas




Jueves 07 de Abril de 2011 - 12:01 AM
La diferencia entre creerse una estrella y ser una de ellas
Las estrellas han dado de qué hablar desde tiempos inmemoriales. Ellas han sido objeto de inspiración de poetas, escritores y cantautores; son astros que brillan y que están allá: en el cielo.

Y debajo de todo ese universo estamos nosotros: los seres de carne y hueso. Ni siquiera los grandes actores, ganadores de los Óscar; ni los más diestros jugadores de fútbol, ni mucho menos los miembros de las grandes realezas, pueden ser calificados de estrellas.

Las luminarias de las que hablamos tampoco se encuentran en la oficina en donde usted trabaja, ni en las aulas de los más prestigiosos centros educativos; tampoco están en los grupos políticos.

De manera desafortunada muchos suelen creerse como ‘estrellas’ y por eso consideran que tienen derecho a ofender, a humillar o a pavonearse entre sus semejantes.

¡Todos somos iguales!

Nadie es más que el otro; así tenga millones de pesos en las cuentas bancarias, apellidos de alcurnia, cuerpos esbeltos o una vestimenta impecable.

De esas estrellas, las que se creen así, no queremos hablar. Hoy nos interesa hacerles una mención especial a esas ‘estrellas’ que todos tenemos dentro de nuestros corazones.

Hecha esta aclaración, es bueno precisar que así no seamos unas estrellas; sí podemos sobresalir y ser verdaderas luces para los demás.
Hay quienes logran brillar “con” y “entre” las personas. Mire a su alrededor y es probable que en su mundo existan seres humanos que se han destacado sin tener ventajas a su favor, con muy poco o ningún dinero y sin ayuda ni recursos para obtener sus logros.

Cuántas mujeres, cabeza de familia, han luchado con dignidad para sacar adelante a sus hijos; cuántos empleados honestos, con un gran sentido de pertenencia, dan lo mejor para hacer crecer a las empresas en donde laboran y para crecer ellos mismos; cuántos hombres tienden sus manos para ayudar a los más necesitados sin hacer el más mínimo aspaviento.
Son personas que están conscientes de sus propios valores y se enfrentan a las posibilidades que les da la vida con decisión y fe; y jamás se dan por vencidas.

Día tras día, millones de personas se resignan a su suerte; se sienten derrotadas con el primer traspié y, al final, dejan que la monotonía los consuma.

Usted no puede ser así: debe entender que puede brillar cada día, utilizando la fuerza de su pensamiento para descubrir una mejor forma de vivir.

Le conviene tener fe y comenzar a actuar para hacer realidad lo que usted ha soñado.

Ellos brillaron
* Un hombre llamado Sanford Cluett encontró una forma de evitar que las telas se encogieran. Ese descubrimiento le trajo más de cinco millones de dólares, nada más por los derechos o regalías como
inventor.
* Henry Ford creyó en el conocimiento que tenía y tomó esta decisión: “Construiré un auto lo suficientemente barato como para que toda persona pueda manejar y poseer el suyo”. Jamás abandonó la idea y la misma le trajo más riquezas que las que ninguna otra persona de su tiempo hubiera recibido.
* Ella vivía en un barrio humilde de Barranquilla. La sola idea de que esta mujer ostentara una corona sobre sus cabezas, era sólo un cuento de hadas. Ella no pensaba lo mismo. Sabía que podría hacer algo por sus familias, sus tierras y sus paisanos. Cuentan que hizo rifas, bingos, bailes populares y hasta vendió empanadas para conseguir dinero y así ir a Cartagena, tras el sueño dorado. Hablamos de Lizeth Mahecha, la llamada ‘reina pobre’, quien en 1989 obtuviera dos coronas: la de Señorita Atlántico y la de Señorita Colombia. Además, Lizeth fue declarada como la tercera mujer más bella del mundo en 1990.

Reflexión
Conozco al líder de un grupo que tiene muchos amigos, no porque habla mucho, sino porque su conversación es generosa con los demás. Es buen oyente, es bueno para hacer preguntas, creativo para hacer que los demás hablen más que él, se interesa por lo que dicen sus subordinados, le encanta que sean los demás los que planteen soluciones y, sobre todo, apoya a su gente.
¿Así es usted en casa con sus hijos o en la oficina con sus compañeros de trabajo?

Publicada por EUCLIDES ARDILA RUEDA

Tomado de vanguardia liberal el 11 de abril de 2011

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Mirar el cielo


En un mundo de cemento, lleno de luces de neón, automóviles, semáforos, gente que viene y va, ya nos estamos olvidando de mirar el cielo.

Inclusive, cuando aparece en el cielo un arco iris nos enteramos por los diarios o televisión cuando este arco iris lo hemos tenido frente a nuestros ojos y ha sido en nuestra propia ciudad.

Mirar el cielo es uno de los espectáculos más maravillosos que existen y puede ser muy divertido si buscas las aves, las formas de la nubes, los encuentros con las montañas y tantas cosas hermosas que ocurren, adicionalmente, que al estar mirando el cielo tu mirado será más elevada y no cabizbaja hacia el suelo que es signo de depresión.

Es parte de la relajación ver el cielo, por lo menos hazlo una vez por semana. Contempla la puesta del sol, luego más tarde podrás mirar a los planetas y estrellas.

Cuando veas una luz que no oscila, que no parpadea, eso es un planeta; si la lucesita oscila o titila será una estrella. Es muy importante que sepas la diferencia cuando veas un planeta o una estrella.


Vuela con tu imaginación y trasládate cercanamente a un planeta, o lejanamente a una estrella. Disfrútalo, la relajación es imperdible. No estamos hablando de extraterrestres u ovnis, pero quizás hasta puedas verlos. La comunidad de observadores de ovnis es muy numerosa.

Además quien mira o apunta al cielo nunca se equivoca, siempre darás en el blanco. Es un contacto con tu propia esencia mucho más allá de la tierra que estás pisando, es tu alma la que se eleva.

De la misma manera, es de mucha utilidad mirar la luna y sus fases, para que sepas por lo menos que debes ser mas prudente al manejar o tratar a las personas cuando hay luna llena y que puedes iniciar nuevas cosas a partir de la luna nueva cuando la luna comienza a ingresar al cuarto creciente. Aprende también de las manchas solares que son importantes para las telecomunicaciones.

No te enteres por internet o un almanaque, míralo por ti mismo. No es lo mismo besar o amar por internet que presencialmente.



Tal vez puedas ver una estrella preferida, o muchas estrellas, cúmulos, galaxias, constelaciones. Puedes cerrar los ojos trasladarte hacia otros mundos que cohabitan con nosotros inspirado en las estrellas.

Mirando el cielo

Saber que estas mirando el pasado de las estrellas, quizás la estrella ya no exista y veas su luz que está viajando aún. Así, cuando tu no existas tu luz también seguirá viajando.

Esa luz, viajará más si entras en contacto con el universo. Mira el cielo y penetra en él. Siente que tus células son planetas y estrellas y galaxias y que todo está en ti.

Ya sea de día que veas el arco iris, la salida o la puesta del sol; o por la noche las infinitas estrellas, debes saber que la misma energía que guía a las estrellas es la misma que a ti te guía.

No existe diferencia entre una estrella y tu, la energía es la misma. El estar mirando el cielo por lo menos una vez por semana despierta esta energía, cuando lo hagas sabrás lo que te estabas perdiendo.

Escoge tu planeta o estrella favorita, acude a su cita, siempre la encontrarás si sabes buscar. Tu hogar realmente no es este planeta, sino todo el universo.

Fotografias de aves

En inglés existe lo que se conoce como bird watching, que es muy popular en el mundo. El mirar y fotografia aves.

De la misma manera como existe al afición por la cacería de aves, lo que a nuestro entender en negativo, existe la fotografía de aves y que no sólo es un excelente hobbie de contacto con la naturaleza si no que existen concursos con premios especiales para las mejores fotografías de aves que llegan a ser portada de importantes revistas internacionales.

Es decir mirar el cielo, no tiene límites, va desde el cielo cercano hasta el infinito. Va desde pintar los mas hermosos paisajes hasta tener tu telescopio, pero el hecho es que no te encasilla a tener la mirada hacia abajo y que te predispone a ser pequeño. Ten siempre una cámara fotográfica a la mano. No sabes que puedes fotografiar y te puede hacer famoso.

Mirando el cielo puedes conseguir la mayor creatividad. Es una de las cosas que se están perdiendo por la altura de los rascacielos que parecieran ser el límite de la mente humana, cuando existe un vasto universo muy por encima de los rascacielos más grandes del mundo.

Iniciáte en este mismo momento, acude a la ventana mas cercana, sal al campo, respira pronfundamente, suspira con las estrellas, que tu eres un ciudadano del cosmos y nadie debe quitarte este lujo nunca. Mientras mas cerca del cielo, mas lejos de lo bajo.

Tomado de vidaok el 12 de abril de 2011

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domingo, 13 de febrero de 2011

Siete falsos mitos sobre la leche

No se debe mezclar con frutas.

Popularmente se acepta que la leche no debe combinarse con frutas ni zumos cítricos. En realidad, no existe ningún estudio serio que haya encontrado una sola razón para no hacer esta combinación. Quizás pueda justificarse por el hecho de que al mezclar, por ejemplo, zumo de naranja y leche, ésta normalmente se corta. Y existe la creencia errónea de que la leche cortada es insana. La leche se altera debido a que en ella crecen microorganismos que degradan la lactosa y producen ácido láctico. Cuando la concentración de éste empieza a ser elevada, las proteínas principales de la leche, las caseínas, son incapaces de mantenerse en solución y precipitan. Esto es lo que vulgarmente se conoce como cortado o cuajado de la leche. Estas bacterias acidificantes pueden ser peligrosas para la salud. Volviendo a la mezcla de zumo de naranja y leche, el ácido lo aporta la fruta. El efecto es el mismo, puesto que hemos acidificado la leche, pero la consecuencia es bien diferente. No existe ningún peligro para la salud, puesto que la causa no es de tipo microbiano, sino meramente física.

Fuente:
http://www.muyinteresante.es/siete-falsos-mitos-sobre-la-leche