Ingredientes:
Una taza de quinoa
Una taza de soja texturizada
Una taza de pan rallado integral
2 huevos
1 calabacín
2 zanahorias
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
sal
pimienta
Una cucharadita de miso
Salsa de soja
Preparación:
Primero hervirmos la quinoa con 2-3 tazas de agua y una cucharada de miso durante unos 15-20 min. Colamos pasamos por el grifo con agua fría y reservamos.
Ponemos un cazo de agua a hervir, cuando hierva retiramos del fuego y remojamos la soja texturizada durante 5 min.
Colamos, pasamos por el grifo, escurrimos bien y mezclamos con la quinoa.
En una sartén freímos los vegetales, todo muy bien picado (si es con picadora eléctrica mejor) con un poco de margarina vegetal o un poco de aceite de oliva.
Cuando la verdura se empiece a dorar, añadimos un par de cucharadas de harina de garbanzo, sofreímos un poco con la harina, y finalmente añadimos la quinoa y la soja mezclando bien y añadiendo unas gotas de salsa de soja. Añadimos el pan rallado y los dos huevos bien batidos,, sal pimienta y hierbas o especies al gusto.. Volvemos a mezclar muy bien y dejamos reposar la masa un par de horas en la nevera.
Hacemos bolitas, las pasamos por harina de garbanzo y finalmente aplastamos dando forma de hamburguesa. Freír cuidadosamente o dorar al horno . ( Yo las he frito y han quedado como la de la foto, al horno todavía no he probado cómo quedan)
Si la masa no queda lo suficientemente compacta, añadir un poco más de pan rallado
http://www.paravegetarianos.com/recetas-vegetarianas/hamburguesa-vegetal_rv446
Información y recomendaciones para tener un estilo de vida saludable y mejorar la calidad de vida buscando el bienestar físico, mental y social.
lunes, 15 de noviembre de 2010
sábado, 2 de octubre de 2010
Sin toxinas a bordo
Desintoxicar el cuerpo con alimentos sanos ayuda a limpiar mente y espíritu. Los expertos recomiendan cómo librarse de toxinas y Taliana Vargas y Javier Jattin, revelan sus trucos para descontaminarse
Uno es lo que come, bebe, siente y respira. En los últimos tiempos la trillada expresión ha cobrado fuerza en virtud a que el ser humano se está convirtiendo en un poderoso y devastador tóxico. Ha acumulado tal cantidad de contaminantes que lo degradan al punto que no solo afectan su cuerpo, sino su mente, espíritu y su relación con los otros.
Los desechos tóxicos nos rodean, están al acecho constante y, como explica el especialista en terapias alternativas y complementarias, Santiago Rojas, en su libro Desintoxícate, no solo estamos expuestos permanentemente a los más comunes como los que traen los alimentos y nuestra mente, sino que también somos víctimas de las radiaciones (la del sol y de los dispositivos electromagnéticos), la contaminación ambiental (humo, ruido), los metales pesados y hasta de nuestras propias emociones.
Lo más curioso es que todos los organismos son capaces de desintoxicarse por sí mismos, "porque es un proceso biológico natural como comer o dormir y no deberían ser inducidos con pastillas, dietas de purga o colonterapia, procedimientos que hoy están de moda", explica la nutricionista y dietista Sandra Múnera. La razón, según ella, cuando se siguen con frecuencia estas prácticas para que el organismo funcione, por ejemplo en los casos de purgas, se pueden sufrir alteraciones digestivas.
Cambio de hábitos
La forma como se alimenta el ser humano no solo influye en sus emociones sino en sus niveles de toxicidad.
Los alimentos tienen relación con el pH del cuerpo, por eso hay dos categorías fundamentales, los que producen una reacción ácida y los que tienen reacción alcalina.
La alcalinidad es el gran detoxificador corporal, mientras que el alimento acidificante inhibe el proceso de eliminación de toxinas, por eso se recomienda consumir especialmente frutas y vegetales (que son alcalinos) y moderar el consumo de carnes, huevos, granos y productos lácteos pasteurizados (ácidos) para evitar inflamaciones, úlceras, afecciones de tipo congestivo, entre otras enfermedades.
Por el proceso de industrialización de los alimentos se ha perdido la costumbre de consumirlos frescos, como frutas y verduras que tienen efectos antioxidantes (su función es precisamente limpiar el organismo de los radicales libres). "Por eso hay más problemas de intoxicación como alergias, asma, colon irritable, gastritis, estreñimiento, afecciones en la piel, dolores de cabeza permanente, gripas frecuentes, variaciones en el peso, alteraciones del sueño, cansancio y estrés", explica Gilma Garrido, especialista en medicina biológica y homotoxicología.
Con la eliminación adecuada de los desechos se limpia el organismo a través de la vía linfática (se suda más), el sistema gastrointestinal (se regulan las deposiciones) y el sistema urinario (aumenta la diuresis).
Quienes tienen por hábito tomar dos litros de agua (en jugos, aromáticas o té) están usando el mejor desintoxicante natural. Su consumo debe ser proporcional al peso, estatura, actividad física, gasto calórico y grado de deshidratación personal.
'La espiritualidad limpia el alma'
Procurar el equilibrio, esa es su primera regla para desintoxicarse y eliminar lo que no sirve en su vida. Taliana Vargas es de las que desechan lo que pueda envenenar su conciencia y la tranquilidad de su espíritu, por eso desde niña toma distancia de las personas negativas y envidiosas.
Ella exuda positivismo, esa es su otra clave para no sentirse como un tóxico. Eso y cuidar su alimentación. "El secreto está en comer para vivir y no al revés, porque uno es el reflejo de lo que consume".
No es de las que se esclavizan con dietas absurdas. "No las hago para proteger mi salud porque sufro de gastritis por causa del estrés y sé que privarme de alimentos sin asesoría ni seguimiento médico es peligroso. Lo único que no como son dulces porque no me gustan y no me hacen falta".
No le rinde tampoco culto al cuerpo. Por cuestiones de trabajo no tiene mucho tiempo para ejercitarse, pero procura hacerlo por lo menos dos veces a la semana. "No soy obsesiva porque no estoy de acuerdo con que las mujeres seamos extremas y nos 'matemos' en el gimnasio. Ahora, por lo menos yo, me gusto más porque me veo más humana y saludable que cuando fui reina,tengo brazos y abdomen reales".
Más seguidora de los ejercicios espirituales, ha adoptado otro ritual para sentirse bien: "Estoy aprendiendo a respirar mejor, eso ayuda a controlar hasta el temperamento explosivo".
'La dependencia contamina'
Su capacidad de reflexión desarma. Este arquitecto, modelo y actor, tímido y tranquilo, tiene conocimiento pleno de lo que se necesita para vivir bien y mantenerse inmune o, al menos, "a la defensiva de los tóxicos que provienen del interior de cada persona y de lo que la rodea", dice. Por eso insiste en que la paz solo se halla dentro de sí mismo "y no creando dependencias a las relaciones, trabajo, cirugías estéticas, alimentos, dietas, medicamentos, medallas o cuentos que te echen".
Ávido lector, busca libros que "alimenten el alma" y recomienda El profeta, de Khalil Gibrán, "que habla de la muerte, la salud, los hijos y el amor", y Los cuatro acuerdos, de Miguel Ruiz, que es sabiduría tolteca y revela cuatro pactos para aligerar las cargas, vibrar en consonancia con la naturaleza y vivir en armonía.
Este barranquillero de 27 años es deportista consumado desde su niñez por eso reconoce en el cuerpo humano la máquina más perfecta. Y en su vasto recetario de desintoxicación está tomar un vaso de agua todas las mañanas, antes de lavarse los dientes. "Es la mejor forma de limpiar el sistema digestivo y mantener activas las bacterias que nos protegen de las enfermedades". Luego sigue con una porción de fruta, como papaya, antes del desayuno.
¿Cómo limpiar el organismo?
Uno de los métodos para eliminar los desechos son las dietas de desintoxicación entendidas como ayunos en los que prima un alimento, por lo general. "Pero solo las deben seguir personas sanas que quieran modificar malos hábitos de alimentación", indica Múnera. Estas se sugieren como transición a un nuevo régimen alimentario, porque facilitan la disminución controlada de calorías diarias, por ejemplo en casos de sobrepeso y obesidad, y entusiasman al paciente a llevar un estilo de vida más saludable.
¿Por qué debemos desintoxicarnos?
Para liberar el cuerpo de venenos y tratar enfermedades. "Los plaguicidas en las frutas y verduras y los anabólicos suministrados en animales para que ganen peso más rápido, son tan solo algunos de los problemas, y generan en el cuerpo humano alteraciones como sobrepeso y obesidad, porque se afecta el sistema endocrino", dice Garrido.
Haga cuentas y metabolice bien
El proceso digestivo varía de una persona a otra e influyen desde las circunstancias físicas hasta las emocionales cuando se ingirió el alimento (si estaba de mal genio, distraído, de afán, etc.). Y no olvide que de 40 a 60 minutos permanecen en el estómago las frutas, hortalizas de hojas verdes, legumbres, verduras y semillas. Las proteínas de las carnes hasta 3 horas y cuando combina carnes, grasas, hortalizas cocidas y almidones, 6 o 7 horas.
¿Qué puede hacer?
Una vez a la semana o al mes (como cada quien lo requiera) se puede seguir una dieta de desintoxicación en la que se suprima cierto tipo de alimentos por determinado periodo. Una de las más comunes es el libre consumo de frutas enteras o en jugo sin crema o azúcar, acompañada de agua y caldo de verduras sin proteína, porque se trata de aligerar el metabolismo y esta es la que más se tarda en hacer digestión.
Le conviene saber...
"que debe seguirla teniendo en cuenta su condición médica y el grado de actividad física (que no sean deportistas de alto rendimiento), porque hay quienes no las toleran y se puede causar hipoglicemia, inflamaciones intestinales y hasta sufrir desmayos", insiste Múnera.
¿Cada cuánto?
Para Garrido es necesario detoxificarse tres veces al año: después de las vacaciones de Semana Santa, de las de mitad de año y de Navidad, porque justo por estas temporadas aunque todo gira alrededor de la comida es cuando menos se come en casa y menor control hay de la calidad de lo que se ingiere.
Está funcionando si...
Recobra el sueño reparador, pierde peso, observa la piel más limpia y sana, en las mujeres la celulitis disminuye, no se inflama el estómago y mejora el estreñimiento. No se presentan gripas tan seguidas, se siente más ligero y cambia su estado de ánimo y visión de la vida.
¿Cómo debe ser la dieta?
Con menos consumo de alimentos ricos en azúcar (dulces y productos de panadería y pastelería). Restrinja las grasas saturadas (perros calientes, hamburguesas, etc.) y las harinas. Y recuerde, no coma con preocupaciones y adopte un régimen alimentario balanceado de por vida. El primer paso es nunca hacer mercado con hambre.
¿Quiénes la pueden seguir?
Desde niños hasta adultos mayores siempre y cuando no tengan problemas cardiacos, fallas renales, hepáticas, diabetes, desnutrición. Es aconsejable seguirla después de los exámenes clínicos de rigor.
¿Cuándo detenerse?
Si bien las dietas desintoxicantes con alimentos parecen inofensivas, deténgase y consulte en caso de diarrea, calambres y escalofrío.
¿Qué tan intoxicado está su cuerpo?
Primera parte:
Nunca = 0 A veces = 1 A menudo = 2
1. ¿Se siente irritable o nervioso?
2. ¿Sufre cambios de humor o crisis de llanto?
3. ¿Tiene ansiedad o miedo injustificado?
4. ¿Experimenta pérdidas de memoria o dificultades en la concentración?
5. ¿Padece dolores de cabeza?
6. ¿Es su sueño agitado y no descansa bien?
7. ¿Tiene problemas cutáneos, tales como sudoración excesiva, acné o eccema?
8. ¿Sufre de exceso de salivación, producción o secreción de moco?
9. ¿Padece sinusitis o infecciones del oído?
10. ¿Padece estreñimiento, diarrea o se siente inflamado?
11. ¿Padece infecciones del tracto urinario?
12. ¿Sufre anomalías urinarias (referidas a frecuencia de la micción o color de la orina)?
13. ¿Sufre dolor muscular o articular?
14. ¿Tiene ansia por ciertos alimentos (pan, queso, dulces, etc.)?
Segunda parte:
Nunca = 0 A veces = 1 A menudo = 2
1. ¿Se siente estresado o exhausto?
2. ¿Consume bebidas alcohólicas?
3. ¿Come en restaurantes de comida rápida?
4. ¿Es su dieta desequilibrada?
5. ¿Padece artritis?
6. ¿Tiene problema de retención de líquidos?
7. ¿Toma medicación con receta (antibióticos, cortisona, antidepresivos, analgésicos, etc.)?
Tercera parte:
Nunca = 0 A veces = 1 A menudo = 2
1. ¿Es intolerante a algún alimento?
2. ¿Padece algún tipo de alergia?
3. ¿Le han diagnosticado fibromialgia?
4. ¿Tiene tendencia a ganar peso con facilidad?
5. ¿Padece celulitis u obesidad?
6. ¿Está expuesto a sustancias tóxicas en su trabajo?
7. ¿Padece alguna enfermedad crónica (duración superior a 6 meses)?
Resultados
Puntuación total, menor a 15 puntos:
¡Enhorabuena!, el sistema de detoxificación de su organismo funciona eficazmente y usted no muestra muchos síntomas de intoxicación. Sin embargo, para mantener su organismo limpio y eficiente, siga su ciclo de detoxificación de 4-6 semanas una o dos veces al año.
Puntuación total, 15-60 puntos:
Parece que existen aspectos no muy saludables en su vida. Puede que haya toxinas acumuladas en sus tejidos que están comenzando a perturbar el sistema de detoxificación de su organismo. Realice una terapia de drenaje y detoxificación dos veces al año, por lo menos, durante 6 semanas como mínimo.
Puntuación total, mayor a 60 puntos:
Probablemente está usted gravemente expuesto a diferentes toxinas, de modo que su organismo parece incapaz de manejarlas por sí mismo. Debe pensar en reforzarlo para metabolizar la carga tóxica. Antes de comenzar una detoxificación.
Por Flor Nadyne MIllán M.
http://www.eltiempo.com/vidadehoy/carrusel/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-7974201.html#
Uno es lo que come, bebe, siente y respira. En los últimos tiempos la trillada expresión ha cobrado fuerza en virtud a que el ser humano se está convirtiendo en un poderoso y devastador tóxico. Ha acumulado tal cantidad de contaminantes que lo degradan al punto que no solo afectan su cuerpo, sino su mente, espíritu y su relación con los otros.
Los desechos tóxicos nos rodean, están al acecho constante y, como explica el especialista en terapias alternativas y complementarias, Santiago Rojas, en su libro Desintoxícate, no solo estamos expuestos permanentemente a los más comunes como los que traen los alimentos y nuestra mente, sino que también somos víctimas de las radiaciones (la del sol y de los dispositivos electromagnéticos), la contaminación ambiental (humo, ruido), los metales pesados y hasta de nuestras propias emociones.
Lo más curioso es que todos los organismos son capaces de desintoxicarse por sí mismos, "porque es un proceso biológico natural como comer o dormir y no deberían ser inducidos con pastillas, dietas de purga o colonterapia, procedimientos que hoy están de moda", explica la nutricionista y dietista Sandra Múnera. La razón, según ella, cuando se siguen con frecuencia estas prácticas para que el organismo funcione, por ejemplo en los casos de purgas, se pueden sufrir alteraciones digestivas.
Cambio de hábitos
La forma como se alimenta el ser humano no solo influye en sus emociones sino en sus niveles de toxicidad.
Los alimentos tienen relación con el pH del cuerpo, por eso hay dos categorías fundamentales, los que producen una reacción ácida y los que tienen reacción alcalina.
La alcalinidad es el gran detoxificador corporal, mientras que el alimento acidificante inhibe el proceso de eliminación de toxinas, por eso se recomienda consumir especialmente frutas y vegetales (que son alcalinos) y moderar el consumo de carnes, huevos, granos y productos lácteos pasteurizados (ácidos) para evitar inflamaciones, úlceras, afecciones de tipo congestivo, entre otras enfermedades.
Por el proceso de industrialización de los alimentos se ha perdido la costumbre de consumirlos frescos, como frutas y verduras que tienen efectos antioxidantes (su función es precisamente limpiar el organismo de los radicales libres). "Por eso hay más problemas de intoxicación como alergias, asma, colon irritable, gastritis, estreñimiento, afecciones en la piel, dolores de cabeza permanente, gripas frecuentes, variaciones en el peso, alteraciones del sueño, cansancio y estrés", explica Gilma Garrido, especialista en medicina biológica y homotoxicología.
Con la eliminación adecuada de los desechos se limpia el organismo a través de la vía linfática (se suda más), el sistema gastrointestinal (se regulan las deposiciones) y el sistema urinario (aumenta la diuresis).
Quienes tienen por hábito tomar dos litros de agua (en jugos, aromáticas o té) están usando el mejor desintoxicante natural. Su consumo debe ser proporcional al peso, estatura, actividad física, gasto calórico y grado de deshidratación personal.
'La espiritualidad limpia el alma'
Procurar el equilibrio, esa es su primera regla para desintoxicarse y eliminar lo que no sirve en su vida. Taliana Vargas es de las que desechan lo que pueda envenenar su conciencia y la tranquilidad de su espíritu, por eso desde niña toma distancia de las personas negativas y envidiosas.
Ella exuda positivismo, esa es su otra clave para no sentirse como un tóxico. Eso y cuidar su alimentación. "El secreto está en comer para vivir y no al revés, porque uno es el reflejo de lo que consume".
No es de las que se esclavizan con dietas absurdas. "No las hago para proteger mi salud porque sufro de gastritis por causa del estrés y sé que privarme de alimentos sin asesoría ni seguimiento médico es peligroso. Lo único que no como son dulces porque no me gustan y no me hacen falta".
No le rinde tampoco culto al cuerpo. Por cuestiones de trabajo no tiene mucho tiempo para ejercitarse, pero procura hacerlo por lo menos dos veces a la semana. "No soy obsesiva porque no estoy de acuerdo con que las mujeres seamos extremas y nos 'matemos' en el gimnasio. Ahora, por lo menos yo, me gusto más porque me veo más humana y saludable que cuando fui reina,tengo brazos y abdomen reales".
Más seguidora de los ejercicios espirituales, ha adoptado otro ritual para sentirse bien: "Estoy aprendiendo a respirar mejor, eso ayuda a controlar hasta el temperamento explosivo".
'La dependencia contamina'
Su capacidad de reflexión desarma. Este arquitecto, modelo y actor, tímido y tranquilo, tiene conocimiento pleno de lo que se necesita para vivir bien y mantenerse inmune o, al menos, "a la defensiva de los tóxicos que provienen del interior de cada persona y de lo que la rodea", dice. Por eso insiste en que la paz solo se halla dentro de sí mismo "y no creando dependencias a las relaciones, trabajo, cirugías estéticas, alimentos, dietas, medicamentos, medallas o cuentos que te echen".
Ávido lector, busca libros que "alimenten el alma" y recomienda El profeta, de Khalil Gibrán, "que habla de la muerte, la salud, los hijos y el amor", y Los cuatro acuerdos, de Miguel Ruiz, que es sabiduría tolteca y revela cuatro pactos para aligerar las cargas, vibrar en consonancia con la naturaleza y vivir en armonía.
Este barranquillero de 27 años es deportista consumado desde su niñez por eso reconoce en el cuerpo humano la máquina más perfecta. Y en su vasto recetario de desintoxicación está tomar un vaso de agua todas las mañanas, antes de lavarse los dientes. "Es la mejor forma de limpiar el sistema digestivo y mantener activas las bacterias que nos protegen de las enfermedades". Luego sigue con una porción de fruta, como papaya, antes del desayuno.
¿Cómo limpiar el organismo?
Uno de los métodos para eliminar los desechos son las dietas de desintoxicación entendidas como ayunos en los que prima un alimento, por lo general. "Pero solo las deben seguir personas sanas que quieran modificar malos hábitos de alimentación", indica Múnera. Estas se sugieren como transición a un nuevo régimen alimentario, porque facilitan la disminución controlada de calorías diarias, por ejemplo en casos de sobrepeso y obesidad, y entusiasman al paciente a llevar un estilo de vida más saludable.
¿Por qué debemos desintoxicarnos?
Para liberar el cuerpo de venenos y tratar enfermedades. "Los plaguicidas en las frutas y verduras y los anabólicos suministrados en animales para que ganen peso más rápido, son tan solo algunos de los problemas, y generan en el cuerpo humano alteraciones como sobrepeso y obesidad, porque se afecta el sistema endocrino", dice Garrido.
Haga cuentas y metabolice bien
El proceso digestivo varía de una persona a otra e influyen desde las circunstancias físicas hasta las emocionales cuando se ingirió el alimento (si estaba de mal genio, distraído, de afán, etc.). Y no olvide que de 40 a 60 minutos permanecen en el estómago las frutas, hortalizas de hojas verdes, legumbres, verduras y semillas. Las proteínas de las carnes hasta 3 horas y cuando combina carnes, grasas, hortalizas cocidas y almidones, 6 o 7 horas.
¿Qué puede hacer?
Una vez a la semana o al mes (como cada quien lo requiera) se puede seguir una dieta de desintoxicación en la que se suprima cierto tipo de alimentos por determinado periodo. Una de las más comunes es el libre consumo de frutas enteras o en jugo sin crema o azúcar, acompañada de agua y caldo de verduras sin proteína, porque se trata de aligerar el metabolismo y esta es la que más se tarda en hacer digestión.
Le conviene saber...
"que debe seguirla teniendo en cuenta su condición médica y el grado de actividad física (que no sean deportistas de alto rendimiento), porque hay quienes no las toleran y se puede causar hipoglicemia, inflamaciones intestinales y hasta sufrir desmayos", insiste Múnera.
¿Cada cuánto?
Para Garrido es necesario detoxificarse tres veces al año: después de las vacaciones de Semana Santa, de las de mitad de año y de Navidad, porque justo por estas temporadas aunque todo gira alrededor de la comida es cuando menos se come en casa y menor control hay de la calidad de lo que se ingiere.
Está funcionando si...
Recobra el sueño reparador, pierde peso, observa la piel más limpia y sana, en las mujeres la celulitis disminuye, no se inflama el estómago y mejora el estreñimiento. No se presentan gripas tan seguidas, se siente más ligero y cambia su estado de ánimo y visión de la vida.
¿Cómo debe ser la dieta?
Con menos consumo de alimentos ricos en azúcar (dulces y productos de panadería y pastelería). Restrinja las grasas saturadas (perros calientes, hamburguesas, etc.) y las harinas. Y recuerde, no coma con preocupaciones y adopte un régimen alimentario balanceado de por vida. El primer paso es nunca hacer mercado con hambre.
¿Quiénes la pueden seguir?
Desde niños hasta adultos mayores siempre y cuando no tengan problemas cardiacos, fallas renales, hepáticas, diabetes, desnutrición. Es aconsejable seguirla después de los exámenes clínicos de rigor.
¿Cuándo detenerse?
Si bien las dietas desintoxicantes con alimentos parecen inofensivas, deténgase y consulte en caso de diarrea, calambres y escalofrío.
¿Qué tan intoxicado está su cuerpo?
Primera parte:
Nunca = 0 A veces = 1 A menudo = 2
1. ¿Se siente irritable o nervioso?
2. ¿Sufre cambios de humor o crisis de llanto?
3. ¿Tiene ansiedad o miedo injustificado?
4. ¿Experimenta pérdidas de memoria o dificultades en la concentración?
5. ¿Padece dolores de cabeza?
6. ¿Es su sueño agitado y no descansa bien?
7. ¿Tiene problemas cutáneos, tales como sudoración excesiva, acné o eccema?
8. ¿Sufre de exceso de salivación, producción o secreción de moco?
9. ¿Padece sinusitis o infecciones del oído?
10. ¿Padece estreñimiento, diarrea o se siente inflamado?
11. ¿Padece infecciones del tracto urinario?
12. ¿Sufre anomalías urinarias (referidas a frecuencia de la micción o color de la orina)?
13. ¿Sufre dolor muscular o articular?
14. ¿Tiene ansia por ciertos alimentos (pan, queso, dulces, etc.)?
Segunda parte:
Nunca = 0 A veces = 1 A menudo = 2
1. ¿Se siente estresado o exhausto?
2. ¿Consume bebidas alcohólicas?
3. ¿Come en restaurantes de comida rápida?
4. ¿Es su dieta desequilibrada?
5. ¿Padece artritis?
6. ¿Tiene problema de retención de líquidos?
7. ¿Toma medicación con receta (antibióticos, cortisona, antidepresivos, analgésicos, etc.)?
Tercera parte:
Nunca = 0 A veces = 1 A menudo = 2
1. ¿Es intolerante a algún alimento?
2. ¿Padece algún tipo de alergia?
3. ¿Le han diagnosticado fibromialgia?
4. ¿Tiene tendencia a ganar peso con facilidad?
5. ¿Padece celulitis u obesidad?
6. ¿Está expuesto a sustancias tóxicas en su trabajo?
7. ¿Padece alguna enfermedad crónica (duración superior a 6 meses)?
Resultados
Puntuación total, menor a 15 puntos:
¡Enhorabuena!, el sistema de detoxificación de su organismo funciona eficazmente y usted no muestra muchos síntomas de intoxicación. Sin embargo, para mantener su organismo limpio y eficiente, siga su ciclo de detoxificación de 4-6 semanas una o dos veces al año.
Puntuación total, 15-60 puntos:
Parece que existen aspectos no muy saludables en su vida. Puede que haya toxinas acumuladas en sus tejidos que están comenzando a perturbar el sistema de detoxificación de su organismo. Realice una terapia de drenaje y detoxificación dos veces al año, por lo menos, durante 6 semanas como mínimo.
Puntuación total, mayor a 60 puntos:
Probablemente está usted gravemente expuesto a diferentes toxinas, de modo que su organismo parece incapaz de manejarlas por sí mismo. Debe pensar en reforzarlo para metabolizar la carga tóxica. Antes de comenzar una detoxificación.
Por Flor Nadyne MIllán M.
http://www.eltiempo.com/vidadehoy/carrusel/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-7974201.html#
domingo, 4 de julio de 2010
Aprenda cómo derrotar al estrés y tener una vida más relajada en seis pasos
La periodista madrileña Beatriz Goyoaga había alcanzado grandes logros profesionales: fundó y dirigió una agencia de prensa que nutría las páginas de 14 periódicos internacionales; cubrió las guerras del Líbano y Afganistán y entrevistó a personalidades como la princesa Diana de Gales, Nelson Mandela, el Dalai Lama y George W. Bush.
"Estaba feliz, pero me faltaba equilibrio", cuenta Beatriz. "Vivía como loca, ocupada y estresada, con el cuello lleno de nudos (...) Cuando tenía un sobresalto, me brotaba de herpes, no dormía. Me estaba matando".
Pero un día su esposo, quien falleció hace cuatro años, la llevó a una charla de la ONG internacional Arte de vivir, que promueve las técnicas de meditación y respiración del maestro Sri Sri Ravi Shankar. Y allí, con algo tan sencillo como aprender a respirar, cambió su vida, mejoró su salud y alcanzó la paz que le era tan esquiva. El periodismo pasó a un segundo plano.
Desde hace 14 años se dedica a desestresar a ejecutivos, funcionarios de gobiernos, reclusos de cárceles, habitantes de la calle, amas de casa.
Con sus cursos le ha ayudado a modificar los hábitos de vida a 37 mil personas. Estuvo en Colombia, donde orientó a funcionarios del alto Gobierno y a altos ejecutivos. Y recomendó algunas claves -sencillas y gratuitas- para sepultar el estrés de una vez por todas.
1: Libere su mente, viva el hoy y el ahora
Así como se lava la ropa, el cuerpo y los dientes, también se puede lavar la mente. Que usted no ande por ahí, ladrando; que no responda con un ladrido cuando alguien le pida la hora.
Comprenda que el estrés no está en la empresa, la familia o la sociedad; usted lo tiene por dentro.
Es usted quien tiene que cambiar, nadie tiene que cambiar por usted; así que tome la iniciativa. La vida es como el agua, se te va entre los dedos, a una velocidad terrible y nadie garantiza que nos queden cinco días de existencia. Nos podemos ir mañana. Viva el presente, no lo postergue, porque nadie se lo garantiza.
¿Por qué hay que perder tanto tiempo en la vida haciéndose mala sangre?
2: Aprenda a respirar y domine la mente
Respire siempre profundo y largo, en cámara lenta. Use la respiración como un puente entre el mundo interno del silencio y el mundo externo de la actividad, y así podrá dominar la mente.
Acuda a la respiración para encontrar la armonía que todos anhelamos; nadie quiere estar estresado ni matándose la cabeza. Simplemente cierre los ojos, tómese el tiempo necesario y sencillamente respire despacio. Luego, cambie el ritmo de la respiración, ahora con la laringe; que suene como ronroneo de gato o como caracola puesta en el oído. Nos acompaña toda la vida y desconocemos la cantidad de secretos que tiene la respiración: puede, incluso, revertir patrones de la mente.
3: El valor del buen descanso y del ocio
La gente se acuesta a las 3:00 de la mañana conectada a Internet y se levanta tres horas después a trabajar, ya con el sistema nervioso agotado. O llegan a la casa, se tiran en un sofá: ven televisión, leen el periódico y escuchan música al mismo tiempo.
Entonces, la mente sigue galopando. El descanso es no tener ninguna actividad intelectual y eso se logra no haciendo nada. Deles espacio al ocio y a la serenidad. Aprenda a no hacer, literalmente, nada.
Aprenda a ser más equilibrado, más feliz, con más capacidad de sonreír y con más serenidad. Nada más. Aprenda también a estimular el hemisferio derecho del cerebro, que es el del arte, la música y la creatividad: dibuje, toque algún instrumento, escriba. La gente sólo suele estimular el hemisferio izquierdo, que es el del razonamiento.
4: En situaciones de estrés, sólo desconéctese
Contrólese, no explote, así esté en una situación estresante y angustiosa, o tal vez de ira.
Deje el teléfono, el computador y lo que esté haciendo por -mínimo- tres minutos: cierre los ojos, sólo respire y desconéctese. Si no sabe meditar, simplemente respire profundamente. Aprenda a decir: "ya está, no más: estoy saturado". Y ya verá cómo la mente, inmediatamente, empieza a serenarse. Sólo el equilibrio y la serenidad dan la capacidad de enfrentarse al día día, a la cotidianidad. Así logrará dominar el estrés y disfrutar de todas las actividades del trabajo, pese a las inevitables presiones.
5: Coma sano y disfrute de las cosas sencillas
La alimentación sana, en porciones pequeñas, le darán al cuerpo el equilibrio justo que necesita para que la mente esté liberada. No coma siempre lo mismo. Hay que comer fresco, nada de sobras que quedan de otras comidas. Coma mucha fruta y verdura, y complemente eso con el ejercicio.
Disfrute de la vida, de la naturaleza y de las cosas sencillas. Decir "no puedo" y "no tengo tiempo" equivale a no tener vida. Comparta con la familia o los amigos; entréguese a la lectura, la música, los viajes o a una buena cena. Sólo las personas que tienen la energía alta están dinámicas, alegres, divertidas, con ganas de vivir. Las personas hurañas o frustradas reflejan toda esa carga emocional.
6: Déle orden a todo su entorno
Saque el televisor de su habitación. El último pensamiento que las personas nos llevamos al dormir es con el primero con el que nos levantamos. Si se acuesta con la última imagen de una película de terror, se despertará alterado. Además, eso le puede generar trastornos con el sueño. Vea televisión en la sala y váyase a dormir con música de piano de fondo, o con un libro de su gusto.
Organice su escritorio, su vivienda y su habitación. Si llega alterado y encuentra desorden, el estrés va a acompañarlo todo el tiempo.
http://www.eltiempo.com/vidadehoy/salud/aprenda-como-derrotar-al-estres-_7787025-1
"Estaba feliz, pero me faltaba equilibrio", cuenta Beatriz. "Vivía como loca, ocupada y estresada, con el cuello lleno de nudos (...) Cuando tenía un sobresalto, me brotaba de herpes, no dormía. Me estaba matando".
Pero un día su esposo, quien falleció hace cuatro años, la llevó a una charla de la ONG internacional Arte de vivir, que promueve las técnicas de meditación y respiración del maestro Sri Sri Ravi Shankar. Y allí, con algo tan sencillo como aprender a respirar, cambió su vida, mejoró su salud y alcanzó la paz que le era tan esquiva. El periodismo pasó a un segundo plano.
Desde hace 14 años se dedica a desestresar a ejecutivos, funcionarios de gobiernos, reclusos de cárceles, habitantes de la calle, amas de casa.
Con sus cursos le ha ayudado a modificar los hábitos de vida a 37 mil personas. Estuvo en Colombia, donde orientó a funcionarios del alto Gobierno y a altos ejecutivos. Y recomendó algunas claves -sencillas y gratuitas- para sepultar el estrés de una vez por todas.
1: Libere su mente, viva el hoy y el ahora
Así como se lava la ropa, el cuerpo y los dientes, también se puede lavar la mente. Que usted no ande por ahí, ladrando; que no responda con un ladrido cuando alguien le pida la hora.
Comprenda que el estrés no está en la empresa, la familia o la sociedad; usted lo tiene por dentro.
Es usted quien tiene que cambiar, nadie tiene que cambiar por usted; así que tome la iniciativa. La vida es como el agua, se te va entre los dedos, a una velocidad terrible y nadie garantiza que nos queden cinco días de existencia. Nos podemos ir mañana. Viva el presente, no lo postergue, porque nadie se lo garantiza.
¿Por qué hay que perder tanto tiempo en la vida haciéndose mala sangre?
2: Aprenda a respirar y domine la mente
Respire siempre profundo y largo, en cámara lenta. Use la respiración como un puente entre el mundo interno del silencio y el mundo externo de la actividad, y así podrá dominar la mente.
Acuda a la respiración para encontrar la armonía que todos anhelamos; nadie quiere estar estresado ni matándose la cabeza. Simplemente cierre los ojos, tómese el tiempo necesario y sencillamente respire despacio. Luego, cambie el ritmo de la respiración, ahora con la laringe; que suene como ronroneo de gato o como caracola puesta en el oído. Nos acompaña toda la vida y desconocemos la cantidad de secretos que tiene la respiración: puede, incluso, revertir patrones de la mente.
3: El valor del buen descanso y del ocio
La gente se acuesta a las 3:00 de la mañana conectada a Internet y se levanta tres horas después a trabajar, ya con el sistema nervioso agotado. O llegan a la casa, se tiran en un sofá: ven televisión, leen el periódico y escuchan música al mismo tiempo.
Entonces, la mente sigue galopando. El descanso es no tener ninguna actividad intelectual y eso se logra no haciendo nada. Deles espacio al ocio y a la serenidad. Aprenda a no hacer, literalmente, nada.
Aprenda a ser más equilibrado, más feliz, con más capacidad de sonreír y con más serenidad. Nada más. Aprenda también a estimular el hemisferio derecho del cerebro, que es el del arte, la música y la creatividad: dibuje, toque algún instrumento, escriba. La gente sólo suele estimular el hemisferio izquierdo, que es el del razonamiento.
4: En situaciones de estrés, sólo desconéctese
Contrólese, no explote, así esté en una situación estresante y angustiosa, o tal vez de ira.
Deje el teléfono, el computador y lo que esté haciendo por -mínimo- tres minutos: cierre los ojos, sólo respire y desconéctese. Si no sabe meditar, simplemente respire profundamente. Aprenda a decir: "ya está, no más: estoy saturado". Y ya verá cómo la mente, inmediatamente, empieza a serenarse. Sólo el equilibrio y la serenidad dan la capacidad de enfrentarse al día día, a la cotidianidad. Así logrará dominar el estrés y disfrutar de todas las actividades del trabajo, pese a las inevitables presiones.
5: Coma sano y disfrute de las cosas sencillas
La alimentación sana, en porciones pequeñas, le darán al cuerpo el equilibrio justo que necesita para que la mente esté liberada. No coma siempre lo mismo. Hay que comer fresco, nada de sobras que quedan de otras comidas. Coma mucha fruta y verdura, y complemente eso con el ejercicio.
Disfrute de la vida, de la naturaleza y de las cosas sencillas. Decir "no puedo" y "no tengo tiempo" equivale a no tener vida. Comparta con la familia o los amigos; entréguese a la lectura, la música, los viajes o a una buena cena. Sólo las personas que tienen la energía alta están dinámicas, alegres, divertidas, con ganas de vivir. Las personas hurañas o frustradas reflejan toda esa carga emocional.
6: Déle orden a todo su entorno
Saque el televisor de su habitación. El último pensamiento que las personas nos llevamos al dormir es con el primero con el que nos levantamos. Si se acuesta con la última imagen de una película de terror, se despertará alterado. Además, eso le puede generar trastornos con el sueño. Vea televisión en la sala y váyase a dormir con música de piano de fondo, o con un libro de su gusto.
Organice su escritorio, su vivienda y su habitación. Si llega alterado y encuentra desorden, el estrés va a acompañarlo todo el tiempo.
http://www.eltiempo.com/vidadehoy/salud/aprenda-como-derrotar-al-estres-_7787025-1
domingo, 30 de mayo de 2010
Hipercolesterolemia familiar
Los individuos de familias con un fuerte antecedente de ataques cardíacos tempranos deben hacerse exámenes de sangre para determinar los niveles de lípidos. Dichos exámenes de sangre pueden mostrar:
Niveles altos de colesterol total, mayores a 300 mg/dL en adultos, mayores a 250 mg/dL en niños
LDL superior a 200 mg/dL
Nivel alto de triglicéridos
Tratamiento
La dieta apropiada, el ejercicio y ciertos fármacos pueden reducir los lípidos (grasas en la sangre) a niveles más seguros y disminuir el riesgo de cardiopatía y ataques cardíacos. Aquellas personas que heredan sólo una copia del gen defectuoso pueden responder bien a cambios en la dieta combinados con drogas estatinas.
El primer paso es cambiar lo que usted come. Siga una dieta típica modificada durante varios meses antes de que el médico agregue medicamentos. Se le solicitará disminuir la ingesta de grasa a menos del 30% del total de calorías que consume diariamente.
La ingesta de grasa se puede reducir:
Comiendo menos carne de res, cerdo y cordero
Seleccionando productos lácteos bajos en grasa
Evitando los aceites de coco y palma
La ingesta de colesterol se reduce evitando:
Yemas de huevo
Vísceras
Fuentes de grasas saturadas de origen animal
Se pueden recomendar reducciones adicionales del porcentaje de grasas en la dieta. Para mayor información, ver el artículo: cardiopatía y dieta.
El ejercicio, en especial para inducir la pérdida de peso, también puede ayudar a bajar los niveles de colesterol.
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000392.htm
Niveles altos de colesterol total, mayores a 300 mg/dL en adultos, mayores a 250 mg/dL en niños
LDL superior a 200 mg/dL
Nivel alto de triglicéridos
Tratamiento
La dieta apropiada, el ejercicio y ciertos fármacos pueden reducir los lípidos (grasas en la sangre) a niveles más seguros y disminuir el riesgo de cardiopatía y ataques cardíacos. Aquellas personas que heredan sólo una copia del gen defectuoso pueden responder bien a cambios en la dieta combinados con drogas estatinas.
El primer paso es cambiar lo que usted come. Siga una dieta típica modificada durante varios meses antes de que el médico agregue medicamentos. Se le solicitará disminuir la ingesta de grasa a menos del 30% del total de calorías que consume diariamente.
La ingesta de grasa se puede reducir:
Comiendo menos carne de res, cerdo y cordero
Seleccionando productos lácteos bajos en grasa
Evitando los aceites de coco y palma
La ingesta de colesterol se reduce evitando:
Yemas de huevo
Vísceras
Fuentes de grasas saturadas de origen animal
Se pueden recomendar reducciones adicionales del porcentaje de grasas en la dieta. Para mayor información, ver el artículo: cardiopatía y dieta.
El ejercicio, en especial para inducir la pérdida de peso, también puede ayudar a bajar los niveles de colesterol.
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000392.htm
domingo, 23 de mayo de 2010
Suplementos Vitamínicos, ¿son Necesarios?
En la actualidad se habla mucho de los suplementos vitamínicos y de su efectividad en estados carenciales, pero ¿son realmente necesarios para nuestro cuerpo? Hay quienes creen que tras esto se esconde una estrategia de marketing aunque está demostrado que en determinadas etapas de la vida como son la lactancia, la menopausia, el embarazo o el envejecimiento, son beneficiosos para el organismo, ayudando incluso a prevenir enfermedades.
La profesora Carme Vidal, catedrática de nutrición y bromatología de la Universidad de Barcelona, detalla en qué circunstancias son realmente necesarios los suplementos vitamínicos.
Qué son las Vitaminas
Las vitaminas son sustancias que regulan el funcionamiento del organismo. Hay que saber diferenciar entre vitaminas y compuestos que pueden compartir alguna característica con estas, como por ejemplo la antioxidación, pero que no son vitaminas propiamente. Las vitaminas son nutrientes de los que se conocen sus funciones, sus necesidades según la edad, las necesidades fisiológicas, etc. El resto de componentes que no son vitaminas pueden ser buenas para el organismo, pero al no estar dentro de éste grupo no se tiene tan claro cuánto se necesita, como seria el caso del Omega 3.
¿Cuando tomar Suplementos Vitamínicos?
Si comiéramos bien no precisaríamos de completar nuestro aporte vitamínico por medio de suplementos. Pero la pérdida de la costumbre de comer frutas, hortalizas y verduras, que son la fuente principal de vitaminas, hace necesaria esta ayuda externa. Como opción encontramos los suplementos vitamínicos o los productos enriquecidos que suplen la falta de ingesta de estas sustancias que provienen de fuentes naturales como las que hemos comentado. Por otra parte también se dan circunstancias donde existen necesidades añadidas como un embarazo, la menopausia, etc. en que su toma está también justificada.
La Salud es lo Primero
Hoy en día el valor añadido de un alimento es la salud: se pide que no engorde, que ayude a reducir los niveles de colesterol, que no tenga grasas saturadas, que lleve poca sal... Los parámetros han cambiado de un tiempo a esta parte y en ello sí que ha entrado en juego un componente comercial y de marketing. Como la demanda de la población se centra en estos aspectos, el público recibe bien este tipo de productos.
Situación Vitamínica en España
En nuestro país tenemos la ventaja de tener una tradición gastronómica basada en la dieta mediterránea, aunque bien es cierto que cada vez la estamos perdiendo más. A pesar de los efectos de la globalización, productos como el aceite de oliva, la fruta o las hortalizas proporcionan un aporte de vitaminas que nos hace considerar nuestra situación mejor que la de nuestros vecinos europeos. Sin embargo, la adquisición de hábitos de otros países está empezando a dejar huella en nuestra salud, de manera que hay algunas vitaminas que se encuentran en niveles muy justos, como es el caso de la vitamina C. La vitamina C sólo se encuentra en productos vegetales frescos, así que si no los tomamos tampoco adquirimos esa sustancia. También hay colectivos de personas mayores sometidas a algunos medicamentos que producen un mayor gasto de vitaminas, y si no hay suplementación externa el paciente puede correr riesgo. Por otra parte, la persona fumadora tiene más necesidad de vitamina C porque el tabaco es una fuente de sustancias pro-oxidantes, y las propiedades de la vitamina C contrarrestan esta oxidación.
1 Ficheros de sonido (08:23 mins):
Reproducir entrevista con Dña. Carme Vidal, catedrática de nutrición y bromatología de la Universidad de Barcelona. (8:24 minutos)
http://www.vivirmejor.es/es/nutricion/noticia/v/148/actualidad/suplementos-vitaminicos-son-necesarios-04423.html
La profesora Carme Vidal, catedrática de nutrición y bromatología de la Universidad de Barcelona, detalla en qué circunstancias son realmente necesarios los suplementos vitamínicos.
Qué son las Vitaminas
Las vitaminas son sustancias que regulan el funcionamiento del organismo. Hay que saber diferenciar entre vitaminas y compuestos que pueden compartir alguna característica con estas, como por ejemplo la antioxidación, pero que no son vitaminas propiamente. Las vitaminas son nutrientes de los que se conocen sus funciones, sus necesidades según la edad, las necesidades fisiológicas, etc. El resto de componentes que no son vitaminas pueden ser buenas para el organismo, pero al no estar dentro de éste grupo no se tiene tan claro cuánto se necesita, como seria el caso del Omega 3.
¿Cuando tomar Suplementos Vitamínicos?
Si comiéramos bien no precisaríamos de completar nuestro aporte vitamínico por medio de suplementos. Pero la pérdida de la costumbre de comer frutas, hortalizas y verduras, que son la fuente principal de vitaminas, hace necesaria esta ayuda externa. Como opción encontramos los suplementos vitamínicos o los productos enriquecidos que suplen la falta de ingesta de estas sustancias que provienen de fuentes naturales como las que hemos comentado. Por otra parte también se dan circunstancias donde existen necesidades añadidas como un embarazo, la menopausia, etc. en que su toma está también justificada.
La Salud es lo Primero
Hoy en día el valor añadido de un alimento es la salud: se pide que no engorde, que ayude a reducir los niveles de colesterol, que no tenga grasas saturadas, que lleve poca sal... Los parámetros han cambiado de un tiempo a esta parte y en ello sí que ha entrado en juego un componente comercial y de marketing. Como la demanda de la población se centra en estos aspectos, el público recibe bien este tipo de productos.
Situación Vitamínica en España
En nuestro país tenemos la ventaja de tener una tradición gastronómica basada en la dieta mediterránea, aunque bien es cierto que cada vez la estamos perdiendo más. A pesar de los efectos de la globalización, productos como el aceite de oliva, la fruta o las hortalizas proporcionan un aporte de vitaminas que nos hace considerar nuestra situación mejor que la de nuestros vecinos europeos. Sin embargo, la adquisición de hábitos de otros países está empezando a dejar huella en nuestra salud, de manera que hay algunas vitaminas que se encuentran en niveles muy justos, como es el caso de la vitamina C. La vitamina C sólo se encuentra en productos vegetales frescos, así que si no los tomamos tampoco adquirimos esa sustancia. También hay colectivos de personas mayores sometidas a algunos medicamentos que producen un mayor gasto de vitaminas, y si no hay suplementación externa el paciente puede correr riesgo. Por otra parte, la persona fumadora tiene más necesidad de vitamina C porque el tabaco es una fuente de sustancias pro-oxidantes, y las propiedades de la vitamina C contrarrestan esta oxidación.
1 Ficheros de sonido (08:23 mins):
Reproducir entrevista con Dña. Carme Vidal, catedrática de nutrición y bromatología de la Universidad de Barcelona. (8:24 minutos)
http://www.vivirmejor.es/es/nutricion/noticia/v/148/actualidad/suplementos-vitaminicos-son-necesarios-04423.html
Se recomiendan tres porciones diarias de frutas
El consumo diario de este alimento ayuda a fortalecer el sistema inmune, a mejorar funciones del organismo y a prevenir la aparición de enfermedades.
Si se quiere prevenir la mayoría de las dolencias cardiovasculares, y reducir el riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer, hay que mejorar los hábitos de vida: en otras palabras, ejercitarse, huirle al cigarrillo, controlar el estrés y, muy importante, cambiar la forma de comer.
Mientras el exceso de harinas, azúcares y grasas juega en contra del organismo, los vegetales y las frutas frescas lo nutren, lo protegen e incluso -dicen algunos autores- lo curan.
Un informe del departamento de Dietética y Nutrición de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid (España) sostiene, por ejemplo, que "en los estudios hechos a lo largo del tiempo con diferentes poblaciones, siempre se ha encontrado una alta correlación entre el elevado consumo de frutas y verduras y la baja incidencia de males cardiovasculares".
El problema es que "muchos siguen sin consumirlos en la cantidad que se necesita", dice la experta en nutrición Emma Ribas Feito.
Por su sabor, su presentación, su color, su textura y su disponibilidad en el país, las frutas son, para muchos, una mejor alternativa para empezar a mejorar la forma de alimentarse. Estas son algunas razones que vale la pena tener en cuenta:
Ayuda a eliminar toxinas. Su alto contenido de agua (80 a 90 por ciento) facilita la eliminación de toxinas del organismo y ayuda a mantenerlo bien hidratado.
Mucha fibra. Su fibra ayuda a regular la función del intestino y a evitar o a corregir el estreñimiento. La fibra, además, tiene propiedades que la hacen apta para la prevención y el manejo de algunas enfermedades, como el exceso de colesterol, la diabetes, la obesidad, los cálculos en la vesícula biliar, las hemorroides y las venas varicosas, los divertículos, el cáncer de colon y la úlcera.
Ricas en vitamina C. Son fuente casi exclusiva de este nutriente. Los nutricionistas recomiendan tomar como mínimo tres piezas o porciones de frutas al día, procurando que una de ellas sea rica en vitamina C; en este grupo entran los cítricos, el kiwi, el melón y las fresas.
Contienen antioxidantes. Estos protegen de enfermedades relacionadas con la degeneración del sistema nervioso, males cardiovasculares e incluso algunos tipos de cáncer, como el de pulmón y el gastrointestinal. Estudios con pacientes afectados por cáncer han encontrado, por ejemplo, que uno de cada diez de ellos ha mantenido una pobre ingesta de frutas y verduras.
Fortalecen el sistema inmune. Su gran contenido de vitaminas, minerales, oligoelementos y nutrientes, como los bioflavonoides, ayudan a regular las defensas del cuerpo.
No engordan. Aportan cerca de 50 calorías por 100 gramos, que se derivan principalmente de hidratos de carbono complejos, casi todo en forma de fructosa. Su concentración aumenta cuanto más madura está la fruta. Contienen cantidades mínimas de grasas que son siempre insaturadas y carecen de colesterol, excepto el coco, que tiene una gran cantidad de grasa saturada.
Son fáciles de comer. Tienen la ventaja de que se comen crudas, por lo que se aprovechan todos sus nutrientes. Tienen propiedades desintoxicantes: estimulan la función hepática y renal y ayudan a mejorar la pereza intestinal gracias a su contenido en fibra.
Extractos, buena manera de obtener nutrientes. En su libro 'Jugos que curan', Alan Furmanski, promotor de salud, asegura que la mejor manera de obtener de las frutas y los vegetales las vitaminas, enzimas y minerales que el cuerpo necesita, es a través de extractos: "La fibra es crucial para el funcionamiento del sistema digestivo, pero nunca podríamos consumir la cantidad de vitaminas, minerales y enzimas que el cuerpo requiere, si nos comemos las frutas en su forma natural".
Asegura, además, que al no tener fibra, los extractos (insiste: los hechos con extractor de jugos, no con licuadoras) facilitan la llegada de nutrientes, como los siguientes, directo al torrente sanguíneo:
Vitamina A: está en la alfalfa, los melocotones, el melón, la ahuyama, la espinaca y la zanahoria, entre otros.
Vitamina B12: está presente en muchos vegetales de tierra. También en vegetales marinos, como el dulce kelp.
Calcio: hojas verdes oscuras, tofu, ciruela, alfalfa.
Hierro: vegetales verdes oscuros, granos completos, duraznos, peras, ciruelas, calabaza, uvas pasas, soya.
http://www.opcionesnaturales.com/
http://www.eltiempo.com/vidadehoy/salud/los-beneficios-de-las-frutas_7720857-1
Si se quiere prevenir la mayoría de las dolencias cardiovasculares, y reducir el riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer, hay que mejorar los hábitos de vida: en otras palabras, ejercitarse, huirle al cigarrillo, controlar el estrés y, muy importante, cambiar la forma de comer.
Mientras el exceso de harinas, azúcares y grasas juega en contra del organismo, los vegetales y las frutas frescas lo nutren, lo protegen e incluso -dicen algunos autores- lo curan.
Un informe del departamento de Dietética y Nutrición de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid (España) sostiene, por ejemplo, que "en los estudios hechos a lo largo del tiempo con diferentes poblaciones, siempre se ha encontrado una alta correlación entre el elevado consumo de frutas y verduras y la baja incidencia de males cardiovasculares".
El problema es que "muchos siguen sin consumirlos en la cantidad que se necesita", dice la experta en nutrición Emma Ribas Feito.
Por su sabor, su presentación, su color, su textura y su disponibilidad en el país, las frutas son, para muchos, una mejor alternativa para empezar a mejorar la forma de alimentarse. Estas son algunas razones que vale la pena tener en cuenta:
Ayuda a eliminar toxinas. Su alto contenido de agua (80 a 90 por ciento) facilita la eliminación de toxinas del organismo y ayuda a mantenerlo bien hidratado.
Mucha fibra. Su fibra ayuda a regular la función del intestino y a evitar o a corregir el estreñimiento. La fibra, además, tiene propiedades que la hacen apta para la prevención y el manejo de algunas enfermedades, como el exceso de colesterol, la diabetes, la obesidad, los cálculos en la vesícula biliar, las hemorroides y las venas varicosas, los divertículos, el cáncer de colon y la úlcera.
Ricas en vitamina C. Son fuente casi exclusiva de este nutriente. Los nutricionistas recomiendan tomar como mínimo tres piezas o porciones de frutas al día, procurando que una de ellas sea rica en vitamina C; en este grupo entran los cítricos, el kiwi, el melón y las fresas.
Contienen antioxidantes. Estos protegen de enfermedades relacionadas con la degeneración del sistema nervioso, males cardiovasculares e incluso algunos tipos de cáncer, como el de pulmón y el gastrointestinal. Estudios con pacientes afectados por cáncer han encontrado, por ejemplo, que uno de cada diez de ellos ha mantenido una pobre ingesta de frutas y verduras.
Fortalecen el sistema inmune. Su gran contenido de vitaminas, minerales, oligoelementos y nutrientes, como los bioflavonoides, ayudan a regular las defensas del cuerpo.
No engordan. Aportan cerca de 50 calorías por 100 gramos, que se derivan principalmente de hidratos de carbono complejos, casi todo en forma de fructosa. Su concentración aumenta cuanto más madura está la fruta. Contienen cantidades mínimas de grasas que son siempre insaturadas y carecen de colesterol, excepto el coco, que tiene una gran cantidad de grasa saturada.
Son fáciles de comer. Tienen la ventaja de que se comen crudas, por lo que se aprovechan todos sus nutrientes. Tienen propiedades desintoxicantes: estimulan la función hepática y renal y ayudan a mejorar la pereza intestinal gracias a su contenido en fibra.
Extractos, buena manera de obtener nutrientes. En su libro 'Jugos que curan', Alan Furmanski, promotor de salud, asegura que la mejor manera de obtener de las frutas y los vegetales las vitaminas, enzimas y minerales que el cuerpo necesita, es a través de extractos: "La fibra es crucial para el funcionamiento del sistema digestivo, pero nunca podríamos consumir la cantidad de vitaminas, minerales y enzimas que el cuerpo requiere, si nos comemos las frutas en su forma natural".
Asegura, además, que al no tener fibra, los extractos (insiste: los hechos con extractor de jugos, no con licuadoras) facilitan la llegada de nutrientes, como los siguientes, directo al torrente sanguíneo:
Vitamina A: está en la alfalfa, los melocotones, el melón, la ahuyama, la espinaca y la zanahoria, entre otros.
Vitamina B12: está presente en muchos vegetales de tierra. También en vegetales marinos, como el dulce kelp.
Calcio: hojas verdes oscuras, tofu, ciruela, alfalfa.
Hierro: vegetales verdes oscuros, granos completos, duraznos, peras, ciruelas, calabaza, uvas pasas, soya.
http://www.opcionesnaturales.com/
http://www.eltiempo.com/vidadehoy/salud/los-beneficios-de-las-frutas_7720857-1
domingo, 2 de mayo de 2010
Sea vegetariano sin que su dieta deje de ser completa, equilibrada y suficiente
"¡Oh, dioses! ¿Puede darse mayor delito que introducir entrañas en las propias entrañas, alimentar con avidez el cuerpo con otros cuerpos y conservar la vida dando muerte a un ser que, como nosotros, vive?", dijo Pitágoras.
Tan identificada llegó a sentirse Ana María, de 33 años, con la frase provegetariana del filósofo griego, que hace ocho meses decidió incorporar a su vida el vegetarianismo. Lo hizo a conciencia. De hecho, consultó el tema con un médico.
"Fui a verlo por unos exámenes generales y le conté que me interesaba el vegetarianismo y que llevaba meses sin comer carne de pollo ni de res, porque quería tener un estilo de vida lo más sano y ecológico posible. Y él respondió con un dudoso: 'Sí, sí... la soya tiene casi todos los aminoácidos que proporciona la carne'. No me dijo nada más", cuenta Ana María.
Siguió con su dieta sin carnes, armada apenas con las recomendaciones básicas de una nutricionista, y que se resumen en un mayor consumo de frutas, verduras, cereales y granos, como garbanzos, fríjoles y lentejas.
Pero la sensación de cansancio y debilidad la llevaron, poco después, a consultar a un tercer médico, que la reprendió por haberse sometido a un régimen de este tipo, sin la debida asesoría profesional.
Cuidado con cómo lo hace
Esto también inquieta a la nutricionista y dietista Adriana Amaya, que considera que problemas de salud como los de Ana María "no se originan por dejar la carne, sino por la forma como se hace".
Existen dos grupos de vegetarianos: los ovolactovegetarianos, que consumen huevo y lácteos, y los vegetarianos puros, que "al no consumir ninguna proteína de origen animal (ni leche, ni huevos, ni lácteos) tienen mayor riesgo de sufrir anemia, especialmente por déficit de vitamina B12", explica la especialista.
No es fácil, valga decirlo, seguir una dieta de este tipo. Prescindir de fuentes importantes de proteínas, vitaminas y minerales les exige a estas personas conocer muchos tipos de alimentos (sobre todo procedentes de la soya) y tener claridad sobre los nutrientes que aporta cada uno; en ese orden de ideas, también deben saber cómo combinarlos para lograr una dieta equilibrada.
La base de un sano vegetarianismo -afirma Amaya- parte de trazar, con un nutricionista dietista, un plan de alimentación que cumpla con las leyes de la alimentación CESA: completa, equilibrada, suficiente y adecuada.
En otras palabras, que incluya todos los nutrientes, que tenga equilibrada proporción o distribución de los nutrientes, que sea suficiente en cantidad para cubrir las necesidades calóricas y de nutrientes y adecuada para cada edad, pues los lactantes, los niños, los adolescentes, los adultos y los adultos mayores tienen necesidades distintas.
Recomienda a los vegetarianos incluir mezclas vegetales, mezclas de cereales y leguminosas, proteína de soya, germinados y nueces.
En cuanto a los niños, los especialistas advierten que estas dietas deben contar con la estricta vigilancia de una nutricionista pediatra.
Si estos pequeños -que están en pleno crecimiento- no reciben el suficiente y adecuado aporte de calorías y nutrientes, pueden sufrir retrasos en su peso y su talla, que incluso afectarían su desarrollo neurológico y, por ende, causar problemas de aprendizaje.
Amaya sostiene que los vegetarianos que comen huevos están en un mejor escenario y corren un riesgo menor de anemia, pues este alimento es una fuente importante de aminoácidos esenciales.
El único alimento que tiene vitamina B12 es la carne, así que es necesario tomar un suplemento que la contenga.
Las mezclas complementarias, como leguminosas con cereales como el arroz, son adecuadas para facilitar la absorción de aminoácidos limitados.
Aunque suena un poco complicado adoptar este estilo de alimentación, agrupaciones como la Sociedad Vegetariana Colombiana aseguran que vale la pena sacar la carne del plato.
Afirman, por ejemplo, que entre las personas que siguen una dieta a base de carne, pescado, huevos y leche, hay una incidencia más alta de enfermedades como arterioesclerosis (que desembocan en males cardiocerebrovasculares), hipertensión, osteoporosis, diabetes e incluso algunos tipos de cáncer.
Los alimentos de la dieta vegetariana
La Sociedad Vegetariana Colombiana recomienda una lista de alimentos de la que pueden echar mano los vegetarianos para suplir sus necesidades nutritivas.
Entre ellos se cuentan las frutas frescas, los vegetales, los cereales, las pastas alimenticias, la papa, las legumbres (habichuelas, garbanzos, lentejas y guisantes, entre otras), el arroz, semillas como las de girasol, el ajonjolí, el germen de trigo (fuente de proteína de origen vegetal), los frutos oleaginosos (maní, almendras, nueces, piñones) el fríjol, las habas, los germinados de legumbres, los frutos secos, la leche de soya y el tofu, entre muchos otros.
Los errores más comunes
La nutricionista Adriana Amaya señala, entre otros errores comunes de los neovegetarianos, los siguientes:
* Aceptar recomendaciones de otros vegetarianos y no tener un plan alimentario mediante el que se calculen sus necesidades y requerimientos nutricionales.
* No buscar personal idóneo que calcule ese plan de alimentación.
* Reemplazar las proteínas por carbohidratos e incorporar más harinas a la dieta para saciar el hambre. Esto tiende a generar sobrepeso en los vegetarianos.
Señales de que algo va mal
* El pelo se cae más de lo debido.
* Palidez, que refleja un déficit de hierro; este componente es importante para el desarrollo neurológico de los niños.
* Anemia, cansancio.
* Descamación de la piel por falta de proteínas y grasa.
* Déficit de vitamina B12, importante para la formación de glóbulos y el mantenimiento del sistema nervioso central.
http://www.eltiempo.com/vidadehoy/salud/vegetarianos-con-una-dieta-completa_7689822-1
Tan identificada llegó a sentirse Ana María, de 33 años, con la frase provegetariana del filósofo griego, que hace ocho meses decidió incorporar a su vida el vegetarianismo. Lo hizo a conciencia. De hecho, consultó el tema con un médico.
"Fui a verlo por unos exámenes generales y le conté que me interesaba el vegetarianismo y que llevaba meses sin comer carne de pollo ni de res, porque quería tener un estilo de vida lo más sano y ecológico posible. Y él respondió con un dudoso: 'Sí, sí... la soya tiene casi todos los aminoácidos que proporciona la carne'. No me dijo nada más", cuenta Ana María.
Siguió con su dieta sin carnes, armada apenas con las recomendaciones básicas de una nutricionista, y que se resumen en un mayor consumo de frutas, verduras, cereales y granos, como garbanzos, fríjoles y lentejas.
Pero la sensación de cansancio y debilidad la llevaron, poco después, a consultar a un tercer médico, que la reprendió por haberse sometido a un régimen de este tipo, sin la debida asesoría profesional.
Cuidado con cómo lo hace
Esto también inquieta a la nutricionista y dietista Adriana Amaya, que considera que problemas de salud como los de Ana María "no se originan por dejar la carne, sino por la forma como se hace".
Existen dos grupos de vegetarianos: los ovolactovegetarianos, que consumen huevo y lácteos, y los vegetarianos puros, que "al no consumir ninguna proteína de origen animal (ni leche, ni huevos, ni lácteos) tienen mayor riesgo de sufrir anemia, especialmente por déficit de vitamina B12", explica la especialista.
No es fácil, valga decirlo, seguir una dieta de este tipo. Prescindir de fuentes importantes de proteínas, vitaminas y minerales les exige a estas personas conocer muchos tipos de alimentos (sobre todo procedentes de la soya) y tener claridad sobre los nutrientes que aporta cada uno; en ese orden de ideas, también deben saber cómo combinarlos para lograr una dieta equilibrada.
La base de un sano vegetarianismo -afirma Amaya- parte de trazar, con un nutricionista dietista, un plan de alimentación que cumpla con las leyes de la alimentación CESA: completa, equilibrada, suficiente y adecuada.
En otras palabras, que incluya todos los nutrientes, que tenga equilibrada proporción o distribución de los nutrientes, que sea suficiente en cantidad para cubrir las necesidades calóricas y de nutrientes y adecuada para cada edad, pues los lactantes, los niños, los adolescentes, los adultos y los adultos mayores tienen necesidades distintas.
Recomienda a los vegetarianos incluir mezclas vegetales, mezclas de cereales y leguminosas, proteína de soya, germinados y nueces.
En cuanto a los niños, los especialistas advierten que estas dietas deben contar con la estricta vigilancia de una nutricionista pediatra.
Si estos pequeños -que están en pleno crecimiento- no reciben el suficiente y adecuado aporte de calorías y nutrientes, pueden sufrir retrasos en su peso y su talla, que incluso afectarían su desarrollo neurológico y, por ende, causar problemas de aprendizaje.
Amaya sostiene que los vegetarianos que comen huevos están en un mejor escenario y corren un riesgo menor de anemia, pues este alimento es una fuente importante de aminoácidos esenciales.
El único alimento que tiene vitamina B12 es la carne, así que es necesario tomar un suplemento que la contenga.
Las mezclas complementarias, como leguminosas con cereales como el arroz, son adecuadas para facilitar la absorción de aminoácidos limitados.
Aunque suena un poco complicado adoptar este estilo de alimentación, agrupaciones como la Sociedad Vegetariana Colombiana aseguran que vale la pena sacar la carne del plato.
Afirman, por ejemplo, que entre las personas que siguen una dieta a base de carne, pescado, huevos y leche, hay una incidencia más alta de enfermedades como arterioesclerosis (que desembocan en males cardiocerebrovasculares), hipertensión, osteoporosis, diabetes e incluso algunos tipos de cáncer.
Los alimentos de la dieta vegetariana
La Sociedad Vegetariana Colombiana recomienda una lista de alimentos de la que pueden echar mano los vegetarianos para suplir sus necesidades nutritivas.
Entre ellos se cuentan las frutas frescas, los vegetales, los cereales, las pastas alimenticias, la papa, las legumbres (habichuelas, garbanzos, lentejas y guisantes, entre otras), el arroz, semillas como las de girasol, el ajonjolí, el germen de trigo (fuente de proteína de origen vegetal), los frutos oleaginosos (maní, almendras, nueces, piñones) el fríjol, las habas, los germinados de legumbres, los frutos secos, la leche de soya y el tofu, entre muchos otros.
Los errores más comunes
La nutricionista Adriana Amaya señala, entre otros errores comunes de los neovegetarianos, los siguientes:
* Aceptar recomendaciones de otros vegetarianos y no tener un plan alimentario mediante el que se calculen sus necesidades y requerimientos nutricionales.
* No buscar personal idóneo que calcule ese plan de alimentación.
* Reemplazar las proteínas por carbohidratos e incorporar más harinas a la dieta para saciar el hambre. Esto tiende a generar sobrepeso en los vegetarianos.
Señales de que algo va mal
* El pelo se cae más de lo debido.
* Palidez, que refleja un déficit de hierro; este componente es importante para el desarrollo neurológico de los niños.
* Anemia, cansancio.
* Descamación de la piel por falta de proteínas y grasa.
* Déficit de vitamina B12, importante para la formación de glóbulos y el mantenimiento del sistema nervioso central.
http://www.eltiempo.com/vidadehoy/salud/vegetarianos-con-una-dieta-completa_7689822-1
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